| Un Salvador Para Todos |
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Jesús vivió más allá.
Ponte a pensar...Jesús te tuvo a tí y a mí en mente mientras colgaba en la cruz. También tuvo en mente a futuros linajes, gentes, lenguas, pueblos y naciones—lugares que en el primer siglo nadie imaginaría que existirían. Pensó en el momento en que Cristóbal Colón y Ponce de León llegarían a nuevas tierras. Se gozó cuando se descubrió la manera para volar y llegar al espacio. Y vio cuando el mundo sufrió atrocidades por Adolfo Hitler, Fidel Castro y Jim Jones. Lloró al ver a la mujer ser discriminada, (otra vez), pero las ungió con su poder para ser una fuerza impactante aún desde las márgenes— y Jesús usó las voces y las manos de tales como, Madre Teresa, Grandma Moses, Anne Frank, Eleanor Roosevelt, y Anne Graham-Lotz. Imaginó que por su causa, su Iglesia se dividiría por denominaciones y se levantarían falsos profetas, mas nada ni nadie prevalecería contra ella. Jesús se meció en un sillón al lado de Abraham Lincoln y marchó juntamente con Martín Luther King, Jr. Y vio unas torres caer.
Nada ni nadie se escapó de sus pensamientos. Y aun así, Jesús soportó la condenación. Su cuerpo se quebrantó y derramó sangre. Sin embargo, al mirar más allá, Jesús estaba muy seguro que valdría la pena. Quizás ahora podemos entender lo que el autor a los Hebreos quiso decir cuando escribió, “...el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz”. (12:2) Cada uno necesitaría un Salvador. Cada uno necesitaría una Esperanza. A todos Él nos daría su Amor. Y por amor a Él y fe en Él, todos viviríamos más allá de nuestra vida. Jesús sonrió y proveyó la manera. Se convirtió en el inmolado, cuya sangre redime a todo linaje, y lengua y pueblo y nación (Ap. 5:9).
Y éste ha sido un pensamiento de más allá. -Pastora Esther
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Estimada Pastora Esther,
De verdad que me bendice leer sus mensajes en su blog y quiero agradecerle por ellos. Reciba muchos saludos y muchas oraciones de un colega ministro de los Discípulos en el Sur de California.
Fraternalmente en Cristo,
Rev Martin Garcia